Estudiantes de la UNNE campeones del mundo con el seleccionado argentino de cestoball
Bruno Fernández, alumno de Licenciatura en Sistemas de Información y Ricardo Marturet, cerca de graduarse como Licenciado en Comunicación Social, integran el equipo que se quedó con la copa del Primer Mundial de Cestoball. Junto a otra correntina, Julieta Miño, quedarán en la historia por el primer título mundial en la disciplina en el país.
"Haber ganado la primera copa del Mundo es algo muy loco que nos está pasando, es una sensación muy difícil de explicar porque escapa a describir con palabras ya que se siente algo en todo el cuerpo que genera una sensación única", pudo decir Ricardo, aún emocionado por el logro. "Ganar el Mundial es parte de los sueños que uno siempre quiere cumplir, llevar a la Argentina a lo más alto", agregó emocionado.
A su regreso de la ciudad de Bangalore, India, donde el pasado 25 de mayo se jugó la final de la Copa del Mundo de Cestoball, estos jóvenes correntinos, ambos estudiantes de la UNNE, analizan y celebran el logro: tanto la selección argentina femenina como la masculina de cestoball recibieron primer título mundial de la historia dejando en lo más alto a la albiceleste en esta disciplina.
"Fue mucho más lindo ganar con este grupo de personas porque se generó una química única e inexplicable, somos muy unidos fuera de la cancha lo que llevó a que superemos obstáculos (deportivos y no deportivos) de una manera muy fácil. Tanto a mis compañeros de equipo como a gran parte del plantel femenino, me los llevo en el corazón para siempre", aseguró Ricardo, y destacó la presencia de dos correntinos y una correntina en el equipo: Juliana Miño, del club Boca Unidos.
Bruno Fernández, alumno de Licenciatura en Sistemas de Información y Ricardo Marturet, cerca de graduarse como Licenciado en Comunicación Social, integran el equipo que se quedó con la copa del Primer Mundial de Cestoball. Junto a otra correntina, Julieta Miño, quedarán en la historia por el primer título mundial en la disciplina en el país.
"Haber ganado la primera copa del Mundo es algo muy loco que nos está pasando, es una sensación muy difícil de explicar porque escapa a describir con palabras ya que se siente algo en todo el cuerpo que genera una sensación única", pudo decir Ricardo, aún emocionado por el logro. "Ganar el Mundial es parte de los sueños que uno siempre quiere cumplir, llevar a la Argentina a lo más alto", agregó emocionado.
A su regreso de la ciudad de Bangalore, India, donde el pasado 25 de mayo se jugó la final de la Copa del Mundo de Cestoball, estos jóvenes correntinos, ambos estudiantes de la UNNE, analizan y celebran el logro: tanto la selección argentina femenina como la masculina de cestoball recibieron primer título mundial de la historia dejando en lo más alto a la albiceleste en esta disciplina.
"Fue mucho más lindo ganar con este grupo de personas porque se generó una química única e inexplicable, somos muy unidos fuera de la cancha lo que llevó a que superemos obstáculos (deportivos y no deportivos) de una manera muy fácil. Tanto a mis compañeros de equipo como a gran parte del plantel femenino, me los llevo en el corazón para siempre", aseguró Ricardo, y destacó la presencia de dos correntinos y una correntina en el equipo: Juliana Miño, del club Boca Unidos.
Bruno Fernández, alumno de Licenciatura en Sistemas de Información y Ricardo Marturet, cerca de graduarse como Licenciado en Comunicación Social, integran el equipo que se quedó con la copa del Primer Mundial de Cestoball. Junto a otra correntina, Julieta Miño, quedarán en la historia por el primer título mundial en la disciplina en el país.
"Haber ganado la primera copa del Mundo es algo muy loco que nos está pasando, es una sensación muy difícil de explicar porque escapa a describir con palabras ya que se siente algo en todo el cuerpo que genera una sensación única", pudo decir Ricardo, aún emocionado por el logro. "Ganar el Mundial es parte de los sueños que uno siempre quiere cumplir, llevar a la Argentina a lo más alto", agregó emocionado.
A su regreso de la ciudad de Bangalore, India, donde el pasado 25 de mayo se jugó la final de la Copa del Mundo de Cestoball, estos jóvenes correntinos, ambos estudiantes de la UNNE, analizan y celebran el logro: tanto la selección argentina femenina como la masculina de cestoball recibieron primer título mundial de la historia dejando en lo más alto a la albiceleste en esta disciplina.
"Fue mucho más lindo ganar con este grupo de personas porque se generó una química única e inexplicable, somos muy unidos fuera de la cancha lo que llevó a que superemos obstáculos (deportivos y no deportivos) de una manera muy fácil. Tanto a mis compañeros de equipo como a gran parte del plantel femenino, me los llevo en el corazón para siempre", aseguró Ricardo, y destacó la presencia de dos correntinos y una correntina en el equipo: Juliana Miño, del club Boca Unidos.
"El cesto por el momento es un deporte amateur, sin embargo le dedico muchas horas del día, en mi agenda casi todos los días dedico una o dos horas a entrenar" comentó Bruno y agregó: "Es una de mis prioridades, porque me llena de mucha satisfacción".
Sobre su carrera universitaria que sigue, contó: "me gusta mucho lo que es lógica dentro de las matemáticas y también la parte de programación". "En un futuro me gustaría trabajar remoto para alguna empresa, digo remoto porque me gusta mucho viajar y sería ideal viajar y trabajar al mismo tiempo", agregó.
¿Qué sigue ahora?, consultó UNNE Medios: "ahora queda disfrutar, como dice la canción. Tenemos que seguir entrenando, para estar a la altura de una futura convocatoria. Y en los próximos meses volver a vestir la camiseta de Corrientes para representar en el torneo Argentino de Selecciones que vamos a jugar en Villa Mercedes, San Luis", respondió Ricardo y adelantó un próximo desafío.