Ingeniero Rubén Mónaco: "El Puente tiene un hundimiento y precisa que se regulen las cargas que pasan sobre él"
El ingeniero Rubén Mónaco habló en Fredy Con Vos con Fredy Miranda, para dar detalles de las fallas que observa en la estructura del Puente Gral. Belgrano, que une Chaco con Corrientes, y que podrían dañan la vida útil del viaducto. Culpó a la carga excesiva que se le impone día a día, y la falta de controles. Propone soluciones. La nota completa y la carta que alerta esta situación:
Cuiden el puente
Señor director:
Solicito al director la publicación de esta carta que tiene como objetivo primordial exponer algunas consideraciones técnicas respecto de la situación actual que presenta el Puente Chaco – Corrientes. Solo pretende alertar sobre las condiciones en que se halla funcionando el mismo.
Se refiere a las importantes deformaciones que se observan en la calzada, o banda de rodaje, que presenta grandes descensos en dovelas, a ambos lados de las columnas centrales que sustentan los tensores, es decir, la rasante se ve modificada perdiendo continuidad y produciendo un badén extendido un desnivel pronunciando la calzada.
Transitando el mismo, se observa que los descensos en los apoyos de las dovelas son cada vez más notorios y aun superiores a las ocurridas en varios años atrás, cuando tuvieron que intervenir los obenques para corregir los descensos.
Estos descensos de la línea de la calzada hacen que el tránsito del transporte pesado produzca grandes impactos sobre la estructura, que resultan muy superiores a los tenidos en cuenta en su diseño de cálculo, puesto que el reglamento correspondiente prevé la sobrecarga por impacto para una rasante continua sin desniveles en la misma.
De esta manera, la estructura del puente está recibiendo una sobrecarga adicional, originando solicitaciones no previstas que contribuyen a su deterioro.
En este caso, el fenómeno se agrava aún más, dada la repetida frecuencia de la ocurrencia del impacto, provocada por el transporte de carga sobre el propio tablero del puente, atento lo fluido del mismo.
Esos esfuerzos son los que aumentan la velocidad de deterioro, seguramente acortando su vida útil y es sobre lo que deseo alertar.
A esta inquietud se suma el hecho de no existir información seria al respecto, ni med idas correctivas por parte de las autoridades responsables para por lo menos paliar este estado de situación que está sufriendo nuestro puente, el único que tenemos —y debemos tenerlo— por varios años más, seguramente.
Por ello, considero que actualmente el puente requiere de un estricto control y mantenimiento que va más allá de corregir una junta, colocar una carpeta, pintar las barandas o mejorar la iluminación.
Es, además, realizar los estudios, controles en apoyos, tensores, uniones, con seguimiento de la evolución de las posibles anomalías en forma sistemática, dando a conocer el resultado de los mismos, sobre todo, atendiendo particularmente los años en servicio que tiene y el gran caudal de tránsito que se incrementa en forma exponencial.
Estimo que es absolutamente perentorio y concluyente cuidar lo que hoy tenemos para optimizar y extender en el tiempo su prestación, ya que la concreción de otro puede llevar varios años.
Con lo expuesto no quiero decir que el puente vaya a colapsar. De ninguna manera. Menos aún si es atendido como corresponde, con medidas operativas de funcionamiento, control y mantenimiento preventivo y correctivo, en toda su extensión.
Para concluir señalo algunas medidas que a mi entender son las más importantes:
1) Control de carga mediante colocación de balanzas para el ingreso del transporte pesado.
2) Exigir el cumplimiento de cargas máximas.
3) Fijar una velocidad más baja para el transporte pesado, estableciendo su paso en horas del día de bajo tránsito.
Estas medidas deberían anunciarse con suficiente anticipación y difusión a la población en general y en particular a los entes que tienen que ver con el transporte automotor pesado.
En cuanto a las medidas técnicas operativas, sugiero un control minucioso y sistemático de apoyos, tensores, juntas y todo aquello que contribuya a un mayor conocimiento sobre la salud del puente.
Difusión de las medidas tomadas y de los resultados obtenidos para el pleno conocimiento de la población y en particular los habituales usuarios a tiempo real.
Finalmente, señor director, escribir esta carta me hizo recordar la fortuna que tuve de haber visto la construcción de ese puente hace más de cincuenta años, siendo entonces estudiante de la carrera, junto con profesores y compañeros de la Facultad de Ingeniería de la UNNE.
RUBÉN MÓNACO
DNI 7898567
RESISTENCIA